martes, noviembre 23, 2010

Aparece Pepito Grillo

Explica la siguiente frase “Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”, utilizando como mínimo tres de las ideas que han aparecido en el capítulo VI de Ética para Amador

61 comentarios:

David Arias dijo...

"Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”.

Sobre la frase que menciona en el texto, podemos sacar diferentes temas.
1- En el texto, nos habla sobre la palabra "imbécil"; pero no en el sentido que nos creemos. Una persona imbécil, es una persona tonta, aquella que no entiende las cosas. Pero con la palabra imbécil a la cual se refiere como tema en la frase, es que el no es imbécil. Sabe perfectamente lo que quiere, y por eso dice que se va transformándose poco a poco, (cogiendo madurez) a la hora de hacer las cosas.

2- El ser responsable. No dice en la frase, que se va transformándose. El ser responsable, no es mas que el apechugar con las consecuencias de los actos que uno hace, tan para bien como para mal.
Las personas que no soportan sus actos, se les llaman irresistibles.
Son todas aquellas que dimiten de sus responsabilidades, creen en lo irresistible.

3- El ser rencoroso. No dice muy claramente, que no hagas lo que a ti no te gustaría que te hicieran. Hace esta reflexión, a partir del texto que hay, dónde se menciona que quieren hacer daño a una persona, ya que esté le había hecho previamente.
Nos cuenta, que es muy importante ponerse en el lugar de los demás, no hacer lo que no nos gustaría que nos hiciéramos y el no ser rencoroso con los demás.

nicolas dijo...

Cada uno es libre de elegir su camino, a medida que ese camino avanza uno puede hacerlo mas corto y fácil o mas largo y pleno. Cada persona es única, por tanto cada uno tendra un camino distinto y estara definido por la manera que uno tiene de obrar, si obra bien tendra mas facilidad para seguir obrando bien. A medida que vamos actuando, nos vamos moldeando, cogiendo forma, esa forma sera la que nos defina como personas, ya que cada uno habremos decidido nuestro camino, para bien o para mal, pero lo seguro es que hemos de ser conscientes de lo que cada uno hacemos, para asi intentar obrar bien o remediar lo que hacemos mal.

Anónimo dijo...

La frase explica que cada uno de nosotros elegimos nuestra propia vida y como debemos vivirla y que cada cosa que nosotros hagamos es lo que poco a poco forma nuestra vida, para tomar nuestras decisiones y vivir nuestra vida debemos tener conciencia que se desarrolla si uno quiere, que es todo lo contrario de ser ‘imbécil’. Cuando no todo nos da igual, cuando hacemos lo que realmente nos conviene y también saber rechazar lo que no nos hace bien, esto es tener conciencia.

También hay dos tipos de egoísmo, podemos ser egoístas por querer darnos la buena vida y querer lo mejor para uno mismo pero siempre pensando en los demás o también podemos ser egoístas con los demás y beneficiarnos de aquellas cosas que los demás hacen mal para sentirnos bien nosotros mismos y lo más importante es que tenemos que saber lo que cada uno de nosotros quiere y sentirnos bien con nosotros mismos

Otra de las ideas principales es el remordimiento, ese algo que tenemos cuando nos damos cuenta de que hemos hecho algo mal pero solo tenemos remordimiento si tenemos conciencia y si nosotros mismos nos damos cuenta de que hemos hecho algo mas, no cuando los demás nos lo dicen.

Por eso contra el remordimiento y el egoísmo debemos ser responsables y pensar antes de hacer algo y pensar en las consecuencias, y esto nos hace tener conciencia y así poco a poco y según nuestras decisiones vamos formando nuestro interior y nuestro futuro día a día.


Cristina Escaich

Anónimo dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco”

Todos los actos que voy haciendo,
dejan huella en mi conciencia si solamente tengo remordimientos, no podre ser feliz. Por mucho que consiga lo que quiero si lo haga con malos medios, no seré feliz.

Si no fuéramos libres, no podríamos sentirnos culpables, con lo cual nuestros actos no nos irían construyendo, porque se pondrían excusas como: “me lo ha mandado mis superiores” o “no era consciente de lo que estaba haciendo. De esta forma si no fuéramos libres no tendríamos ni remordimientos ni nos sentiríamos culpables.

Los remordimientos que sentimos después de una acción es el descontento que sentimos cuando hemos empleado mal la libertad, cuando hemos hecho algo que va en contra de la ética humana.

Victor de Azua

Anónimo dijo...

1-El ser imbéciles, nos impide a construirnos, ha definirnos y a inventarnos a nosotros mismo, nos hace escoger actitudes que realmente no son las nuestras, no nos ayuda a ser nosotros mismos. El ser imbéciles solo nos hace tropezar una vez tras otra. El ser imbéciles, nos crea indiferencia para las demás cosas hace que dejemos nuestra personalidad a manos de la imbecilidad.

2-Ser responsables, es un acto que nos ayuda a ser nosotros mismo, ser responsables de nuestros actos nos beneficia a la hora de mejorar nuestra personalidad. Siendo responsables nos mejoramos, a la hora de construirnos y madurar. El ser responsable define mucho a la persona, ¿Qué mejor que ser responsable de tus propios actos? El ser responsable nos ayuda a valorar las cosas, a tener en cuenta las consecuencias de las cosas y poder realizar las cosas con sentido.

3-Ser egoísta y rencoroso, son dos acciones que van ligadas entre ellas el rencor y el egoísmo, dos palabras parecidas y totalmente negativas. Ambas nos influyen negativamente a la hora de poder continuar nuestro camino, son obstáculos que debemos superar para poder ser más maduros y de esa manera poder transformarnos.


Albert Arias

Meritxell Argenté dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”

Esta frase quiere decir que cada paso que damos o pequeños actos que hacemos, esto dice qué tipo de personas somos. Es decir, si una persona es bondadosa, es obvio que no se reirá de los desfavorecidos ni se portará mal con la otra gente. En cambio, una persona que no es bondadosa, ni misericordiosa i que es por instinto no muy buena (roba, mata, pega, insulta…) sus actos nos dice cómo es ésta persona, mala.
Yo creo que hay diferentes actitudes y las que yo adoptaría serían:
-Aquel que a través de la práctica va desarrollando su buen gusto moral, de tal forma que las cosas que nuestra conciencia o nosotros mismos pensemos que no están bien, nos repugnen directamente sin tener que pensarlo.
Aplicado a la frase, quiere decir que a través de todo lo que hacemos ya sean pequeños detalles, los actos serán buenos, es decir que podrá estar orgulloso ya que su conciencia no le podrá recriminar lo que ha hecho. Y así, ésta persona se va transformando ya que directamente no pensará hacer cosas de las cuales luego pueda arrepentirse.
-Aquel que renuncia a las excusas y es totalmente consciente/responsable de las consecuencias que habrán después de cada paso que da.
Aplicado a la frase, quiere decir que sin tapujos, puede hacer bien o mal, pero que siempre será consciente de lo que pasará más tarde y tiene la elección é mismo.
- Y por último, aquel que está dispuesto a fijarse en si lo que hace, realmente quiere hacerlo o no.
Aplicado a la frase, quiere decir que antes de dar un paso, pensará las mil y una posibilidades que le podrán pasar después de los actos que decida hacer. Y si esa persona quiere ser buena, se transformará en buena persona y si quiere ser mala, se transformará en mala.

Carla Granell dijo...

Nuestro día a día es el que nos forja y nuestro ser lo formamos con el entrenamiento diario de nuestras acciones, tenemos que vivir bien desde el principio para que luego nos cueste más vivir mal. Tenemos que ser coherentes, si actúas mal no puedes pretender crear algo bueno, después no nos podemos arrepentir ni asustar de lo que hemos creado. Todos tenemos la libertad de crear el ser que queramos, cada uno puede elegir obrar bien desde el principio, o por lo contrario obrar mal. Cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad y la libertad de crearnos como queramos en coherencia a cómo queremos ser y actuando de una forma determinada a la vida que quieras llevar.

Existe una clase de persona que necesita de un apoyo externo para seguir adelante, que sus convicciones no son suficientemente fuertes como para llevarlas a cabo y acaba perdido y sin rumbo. A estos “imbéciles morales” los tenemos que apartar de nuestro camino ya que no siguen ese proceso de transformación y pueden acabar debilitando nuestras convicciones y desviarnos de la vida que queremos llevar.
Para curar esta imbecilidad es necesaria la conciencia, es decir saber cómo queremos vivir y quererlo con fuerza, que nadie pueda derrumbártelo y que nos repugne aquello que no perjudica y nos puede desviar de nuestra buena o mala vida, según lo que hayamos elegido previamente.

Podemos ser egoístas, pero un “egoísmo bueno”, es decir, querer lo mejor para nosotros mismo pero sin despreciar al otro, es decir, querer lo mejor para nosotros mismos y para los demás.

Todos somos libres y responsables de vivir nuestra vida, con conciencia y sin remordimientos.

Alex dijo...

Explica la siguiente frase “Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”, utilizando como mínimo tres de las ideas que han aparecido en el capítulo VI de Ética para Amador



Fernando Savater dice que hay imbéciles de varios tipos.

Los que creen que no quieren nada.

Los que creen que lo quieren todo.

Los que no hacen nada para conseguir lo que quieren.

Los que no saben lo que quieren.

Los que creen que quieren algo que en realidad no quieren.

Estos, lo único que consiguen es fastidiarse a ellos mismos, y nunca conseguirán” darse a la buena vida”

Lo contrario a estás personas, son las que tiene consciencia, que son las que tratan de darse a la buena vida siendo egoístas. Egoísta es algo que todos vemos como un término malo, pero lo único que hacen los egoístas es buscar lo mejor para ellos .Para tener conciencia, es necesario saber, que no todo da igual, fijarse en si uno está haciendo lo que quiere hacer, no ocultar nuestra libertad a la hora de ser egoístas y elegir lo mejor para nosotros, y tenerle asco a ciertas cosas

Pero ser libre, y hacer lo que tu quieras siendo egoísta para tratar de conseguir lo mejor para ti, siempre tiene sus repercusiones y para ellos hay que ser una persona responsable, y entra en juego la responsabilidad. Con nuestras acciones, nosotros, solo tratamos de elegir lo que es mejor para nosotros, pero a veces nos equivocamos, ya que como hemos dicho antes, la definición de algo bueno, y algo malo, es muy complejo. Si algo que creemos bueno, resulta que es malo, y no asumimos la responsabilidad de nuestros actos, comienzan los remordimientos de conciencia que son la consecuencia del mal uso de la libertad.
Todas las decisiones que vamos tomando dejan huella en nosotros mismos antes de dejarla en el mundo que nos rodea. Y claro, una vez empleada mi libertad en irme haciendo un rostro ya no puedo quejarme o asustarme de lo que veo en el espejo cuando me miro...
Si obramos bien, cada vez nos será más dificil obrar mal; por eso lo ideal es ir cogiendo el vicio... de vivir bien.

Miguel Bacquelaine dijo...

Bien, esta frase quiere decir que todas las decisiones que tomemos, y actos que hagamos tendrán una repercusión en nosotros, positiva o negativa. Fernando Savater, nos relaciona el tomar decisiones, con la responsabilidad. El tipo responsable podríamos decir que es consciente de lo real de su libertad. Todo esto significa que lo que hacemos hoy, es lo que seremos en el futuro, es decir, que todos nuestros actos y decisiones, nos van moldeando nuestra personalidad.

Reflexión:
Hasta ahora todas las lecutras que hemos realizado de Ética para Amador, Fernando Savater va hablando sobre los mismo temas en cada capítulo, todo va relacionado, pero al final se hace un poco repetitivo.

MV dijo...

Nosotros somos responsables de nuestros actos, de obrar bien. Si lo hacemos mal nos hacemos daño a nosotros mismos, no físicamente sino interiormente. Como bien dice esta frase: de nuestros actos nos vamos transformando. Somos jefes de nuestra propia vida y elegimos como vivir-la, como formarnos día a día. Estamos al mando para hacer de ella algo bonito y que guste a los demás. Gloucester se transformó a partir de sus actos en un hombre terrorífico y horroroso para la gente del pueblo, él fue el único responsable de habar acabado solo y sin que ni el mismo se quisiera. Por eso hemos de ser consciente y estar atentos en los actos y decisiones que vamos tomando al día a día porque a la larga es lo más importante para ser queridos y sentirse bien con uno mismo.

MARC MS dijo...

1. No hemos de ser imbéciles (moralmente). Poder y no querer. El imbécil no cojea de los pies, sino del ánimo. Necesitan apoyarse en cosas ajenas que no tienen nada que ver con la libertad y la reflexión personal. Los imbéciles acaban mal y suelen fastidiarse a sí mismos. Para evitar la imbecilidad en cualquier campo, lo que hay que hacer es prestar atención y esforzarse todo lo posible para aprender. Contrario de ser moralmente imbécil es tener conciencia. Para tener conciencia hacen falta algunas cualidades innatas y/o requisitos esenciales. Aun y así, también hemos de tener en mente lo siguiente: no todo da igual porque queremos vivir bien, hemos de estar dispuestos a fijarnos si en lo que hacemos correspondemos a ello, desarrollo del buen gusto moral y renunciar a buscar coartadas que disimulen que somos libres. Hay que tener en cuenta la relación culpa-responsabilidad.
2. Egoísmo. El que puede ser egoísta sin ser imbécil, quiere lo mejor para él: la buena vida. El egoísta consecuente es aquél que sabe lo que le conviene para vivir bien y se esfuerza para conseguirlo. Este tipo de personas no saben ser egoístas. Cuando eres egoísta, dejas de banda tu verdadera posibilidad de ser amado y de ser respetado.
3. Remordimientos. Es todo aquello que te amarga la existencia. También podemos pensar que son reflejos íntimos del miedo que sentimos ante el egoísmo que podemos merecer. Cuando actuamos mal y nos damos cuenta de ello, estamos siendo castigados.
La frase nos deja claro que una vez aplicada la libertad (bien utilizada) para formarme y construirme, ya no nos podemos arrepentir/quejarme/asustarme de lo que observo y se refleja en el espejo.

alejandro escolá dijo...

Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo. Somos libres de elegir, y cuando elegimos podemos acertar o fallar.

Hasta este capítulo hemos aprendido que todas las personas somos libres de elegir, no la manera en que la cosas se nos presentan, sino la manera en que reaccionamos ante ellas.

Para elegir debemos tener unos criterios, y el nuestro es la conciencia. No se nace con conciencia, se desarrolla durante el transcurso de la vida. Cuando nos fijamos si lo que hacemos está bien, si queremos vivir humanamente bien, si tenemos un mínimo gusto moral y nos hacemos responsables de nuestros actos, tenemos una buena conciencia.

El arrepentimiento que sentimos cuando hemos hecho un mal uso de la libertad que nos es dada al elegir viene de que nos sentimos libres. El remordimiento contra nosotros mismos cuando obramos mal es porque nos sentimos responsables, muy importante para nuestro criterio llamado conciencia.

En conclusión, cuando erramos y sentimos remordimientos no volveremos a obrar mal. Estos actos nos cambian y al final nos forman.

Anónimo dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”,

Después de haberlo leído el capítulo me doy cuenta de que esta frase es muy significativa para mí, ya que me siento muy identificado. Y es que en muchas ocasiones soy de esos tipos de "imbeciles" que saben lo que quiere y como conseguirlo pero lo deja para mañana porque no tiene la fuerza de voluntad necesaria para conseguirlo. Siempre me han dicho que soy un vago, pero nunca me he parado a pensar el porqué de ello y el cómo arreglarlo.
Fernando Savater nos dice muchas veces lo libres que somos, la responsabilidad de elegir lo que queramos y cuando queramos y que no debemos de dejarnos influenciar por los demás.
Saber elegir y elegir por uno mismo.
Ricard Calpe

Anónimo dijo...

Para sacar tres ideas de Ética para el Amador y explicar al mismo tiempo el momento en que dice: “Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco” hay que saber lo que realmente es la libertad; ya que ésta es el tema y la idea central.
Cuando hacemos algo y sabemos que está mal hecho, nos viene el remordimiento. ¿Remordimiento de qué? Remordimiento, pensamiento… aplícale la palabra que creas más adecuada, pero es esa sensación que tenemos cuando sabemos que no hemos empleado bien la libertad.
Esta libertad, tiene otro punto, que según las circunstancias se nos convierte terriblemente irrisible. Queremos algo, y lo hacemos. Y aunque finalmente hagamos lo que más se nos resiste, luego no podemos volver atrás; por tanto aquí nos encontramos ante un “verdadero” problema.
Por último, elegir lo que quiero y no quiero soy libre, soy responsable. Decido la acción correcta sin esperarme a qué pasará (bueno o malo) después de que lo haga. Por tanto, volviendo a la frase principal, soy yo quien poco a poco va formándose a sí mismo.

Así, para irnos formando poco a poco y llegar a optar por la opción correcta, antes hemos de pasar por esas dos facetas.

Anónimo dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando."
No son las palabras lo que hablan de una persona, son sus decisiones. Lo que nos va a mostrar lo que somos son las decisiones que día a día somos libres de tomar. Siempre somos libres de elegir aunque no nos demos cuenta, no podemos justificarnos en que algo era “irresistible” porque el hacerlo sólo demuestra que queremos dimitir la responsabilidad que nos viene dada con la libertad a la cual siempre estaremos sometidos. Lo “irresistible” no es más que una superstición para los que tienen miedo de la libertad. No te lo negaré, la vida no es fácil, no hay nadie que tenga una vida siempre plácida, pero si queremos tener una “buena vida humana” debemos esforzarnos y tener coraje, ganar a lo “irresistible”. No podemos esperar a que todo nos sea favorable para actuar, porque en ese caso nos moriremos antes de mover un dedo.
Volviendo a la primera frase que he escrito, no son las palabras lo que hablan de una persona, son sus decisiones, he de decir que hemos de vigilar, hemos de ser conscientes de lo que comporta cada decisión que tomamos, hemos de ser responsables con nuestros actos. Poniendo el ejemplo de Gloucester que nos da el texto, vemos ejemplificado lo que es escoger mal, lo que es ser “imbécil moralmente”. ¿Se podría decir que su decisión es egoísta? No porque lo único que consigue es hacerse daño, simplemente es un inconsciente. El egoísta es el que saque que le conviene para vivir bien y se esfuerza para conseguirlo, el solo se fastidia. Y ¿Por qué esta fastidiado si no hay nadie que puede juzgarlo mal? Pues por el remordimiento que es otra consecuencia de nuestra libertad, de ser responsable con ella, de reconocer nuestros actos, de sentirse culpable. Hemos de ser conscientes de lo que nuestras decisiones nos pueden comportar ya que nos forman una a una y de la responsabilidad que el ser libre comporta. Hemos de ser “egoístas consecuentes” y vigilar porque la “imbecibilidad moral” siempre está allí.

Alfonso Bacquelaine de Quadras
--
A.B

Paula Garcia dijo...

Explica la siguiente frase “Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”, utilizando como mínimo tres de las ideas que han aparecido en el capítulo VI de Ética para Amador


Cada uno de nosotros nos vamos formando día a día con nuestras actitudes y acciones. Igual que una persona puede llegar a ser un buen jugador de tenis a medida de lo trabaja, practica y pone su máximo esfuerzo y entusiasmo, igual nos pasa a nosotros, nos hemos de trabajar cada día para llegar a una meta, conseguir un objetivo. Cada paso que damos es una marca nuestra, una marca que nos define, que nos dice quienes somos y nuestras decisiones dibujan ese camino que dan nuestros pasos. Hemos de saber que si estos pasos son malas actuaciones, no se puede tener más tarde algo bueno. Se ha de tener la cabeza bien amueblada para distinguir los diferentes caminos que uno puede elegir, y cual es el que debes coger por tu bien. Puede que momentáneamente tus gustos sean otros, pero a la larga uno se acabe arrepintiendo. Cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad y la libertad de crearnos como queramos, pero hemos de tener claro a que tipo de persona queremos crear, porque con malos pasos no se puede pretender crear a una persona buena. Existe también gente, que se deja mucho influenciar y dan pasos que no son los que realmente quieren, sino que se sienten forzados. Este clase de personas “imbéciles morales” son gente a quien no debemos seguir porque entorpecen nuestro camino y creación de nuestro ser como persona, no deja formarnos de la manera que queremos realmente. Para dejar atrás esa esta “imbecilidad” de debe tener coherencia a la hora de pensar, saber realmente lo que uno quiere, como quiere ser, quien quiere ser, que quiere, y plantearse una serie de preguntas que nadie pueda interrumpir e impedir seguir hacia delante. Todos tenemos el derecho de ser libres y formarnos a nosotros mismos tal y como queremos, siempre siendo responsables de la persona que creamos y luego evitarnos esos remordimientos si no creas a la persona que querías crear. Hemos de pensar en nosotros mismos también, es decir, ser egoistitas en el buen sentido de la palabra, querer lo mejor para ti y quererlo también para el otro, que el otro no estorbe tu camino y tu no estorbar el suyo.

María Herraiz dijo...
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María Herraiz dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”
Nuestra vida está formada por un camino lleno de los actos que cometemos durante nuestro día a día.
Como dice el autor, la obligación fundamental en esta vida es no ser imbéciles; pueden llegar a haber unos cuantos tipos de imbéciles, como los que dicen que todo les da igual, pasan del mundo exterior, los que se creen que lo quieren todo, cuando tienen algo quieren lo otro y cuando tienen lo otro quieren otra vez lo primero o algo diferente y así sucesivamente. Luego están los que saben que quieren, pero que por pereza o por miedo, lo dejan para mañana, y llega el día de mañana y pasa lo mismo y lo dejan para pasado mañana. También existen los que se auto engañan y se piensan que lo que los acaba perjudicando es lo bueno para ellos. Y esto aun que nos pensemos que lo tenemos lejos, nos puede pasar a todos, o a todos nos ha pasado, todos hemos sido imbéciles varias veces en nuestra vida, y son los baches que se suman al camino de nuestras acciones.
El contrarío de ser imbécil es tener conciencia, la conciencia es lo que nos forma interiormente como personas, es lo que nos hace tomar decisiones importantes y no tan importantes, es lo que nos hace elegir entre el bien o el mal, como en los dibujos animados con el ángel o el demonio. Para ser consciente y para saber elegir bien el camino que debemos realizar día a día durante nuestra vida se necesitan poseer algunos rasgos característicos; tener siempre presente de que queremos vivir bien, fiarnos si lo que pensamos, decimos o hacemos va a servirnos para esa buena vida humana, poco a poco ir acostumbrándonos a lo que directamente no vamos a hacer, siempre pensar en las consecuencias de las decisiones y ser responsables si sale mal o bien.
Otra idea importante del capítulo es el egoísmo, una persona es egoísta cuando solo piensa en ella, en su vida y en lo que le rodea (yo, mi, me, conmigo, para mí, viva yo), esta es la idea que tiene la gente con el ser egoísta, esta es la parte negativa; en cambio alguien puede ser egoísta en el sentido de querer tener un bienestar con el mismo y sentirse bien.
Podríamos relacionar la conciencia con los remordimientos, ya que después de haber actuado mal, de que la conciencia nos haya guiado por el mal camino, aparecen los remordimientos que son los que torturan interiormente, ¿Por qué lo he hecho? ¿Qué hubiera pasado si nada de esto hubiera pasado?... las típicas preguntas después de haber fallado, o hecho algo que nos pensábamos que no sería tan malo. Aunque si no tuviéramos remordimientos no seriamos libres, porque no nos podríamos sentir culpables; si alguien nos mandara y tuviéramos que obedecer, le echaríamos la culpa al otro porque el que ha decidido ha sido la persona que nos ha obligado a actuar así. Por eso de la otra manera, para sacarnos de encima el marrón sabiendo que ha sido culpa nuestra, procuramos decir inmediatamente que nosotros no hemos sido, si no dijéramos nada se sabría que no ha pasado nada porque no tendríamos problema en decir la verdad. Resumiendo este punto, a lo que llamamos remordimiento es el descontento que sentimos con nosotros mismos.
El contrario de los remordimientos es la responsabilidad, el ser responsable de nuestros propios actos, sean bueno o malos, ser responsable da muchos puntos a la persona, ser responsable es ser consciente de la verdadera libertad. La responsabilidad es saber que cada acto que realizamos se suma al camino que he explicado al principio, el camino que nos forma como personas.
Cada uno somos un camino, unos tienen el suyo lleno de piedras, de zarzas y de polvo, y otros lo tienen con hierba, flores, alguna piedrecilla, pero llano. Todos tenemos un pepito grillo dentro, todos tenemos una consciencia, solo que nosotros decidimos si hemos de hacerle caso, somos libres.

María Herraiz

María Herraiz dijo...
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Iris Méndez dijo...

Cada uno elegimos como queremos vivir la vida por lo que debemos tener consciencia para no ser del todo imbéciles, para no necesitar un bastón. Necesitamos para vivir bien y como queremos, algo que sólo otros humanos pueden darnos (cariño, amor) por merecerlo porque nunca nos darán algo sin merecerlo y además es imposible "robarlo. Tenemos la capacidad de ser libres, aunque a veces uno mismo se limita al hacer determinados actos que en realidad estropean de alguna forma lo que queremos ser.

Alejandro Melgarejo dijo...
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Mariel Cabrera dijo...

''Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”.

Somos consecuentes de lo que hacemos, es decir, según lo que hagamos cada vez que tengamos que elegir, como ya hemos tratado en otros capítulos, según lo que hemos elegido, eso nos repercutirá a cada uno de nosotros, nos irá dando nuevas experiencias, lo que hará que aprendamos más a medida que vayamos creciendo. Somos únicos en esta vida, nadie es igual a nadie, por lo que tampoco nadie piensa igual que nadie, ¿que a qué me refiero? que aquello que es cojamos también es único, y según la persona, nos afectará de un modo u otro, por que nadie es igual a nadie.
También trata el tema de libertad, es decir, '' elegir lo que yo quiero hacer'' sólo pueden realizarlo aquellas personas que realmente sean libres, que posean esa libertad de elegir y equivocarte, y alegrarte por aquello que has hecho o arrepentirte. De ahí sacamos los remordimientos. Son aquellos pensamientos que surgen al haber hecho algo que está mal, pero que en ese momento no se nos habría pasado por la cabeza si quiera. Tenemos miedo a posibles consecuencias, por haber echo mal eso y aquello. Por ello, un persona no imbécil es aquella responsable, capaz de aguantar esas responsabilidades, y no hacer que todo le resbale, en definitiva, somo libres sí, elegimos, nos puede salir mal o bien, ¿si nos sale bien? perfecto. ¿Si nos sale mal? Tendremos que ver si somos responsables para apechugar con lo que hemos echo, o ser imbécil y apoyarte en excusa.

Alejandro Melgarejo dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”

En la primera parte de la frase, se afirma que cada uno de los actos que hacemos nos van construyendo, definiéndonos y inventándonos, y tiene razón ya que si un día haces algo mal, la próxima vez te darás cuenta de el error que cometiste la vez anterior, a lo que también se le puede llamar experiencia.

Y en la segunda parte de la frase, se comenta que cada cosa que haces te guía hacia lo que vas a ser, por ejemplo en los estudios, si tu estudias de mayor informática, no vas a trabajar en una tienda de animales, eso es a lo que se refiere, a que cada cosa que hacemos nos cuenta para la vida..

Raúl Morales dijo...

Explica:
“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”.
Está claro, cada acto que cometemos puede llevarnos a buenas decisiones o malas decisiones, según que decisión tomemos en cada caso.
Tambien, no solo repercute la decisión que tomemos , sino la forma en la que la hacemos. Nuestros actos nos definen, si realizamos y tomamos una acción correcta nos sentimos orgullosos de nosotros mismos, ya que la decisión ha sido buena.Pero sin embargo si la decisión que tomamos no es la correcta, tenemos que aceptar esos errores y apechugar con ellos.
Así podemos observar como avanzamos y llegamos a un punto de sobreponerse a esos errores, la madurez.
En este caso, las decisiones no nacen se construyen.

andrés dijo...

Explica la siguiente frase “Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”, utilizando como mínimo tres de las ideas que han aparecido en el capítulo VI de Ética para Amador.

Esta frase nos quiere decir que nosotros somos los dueños de nuestra vida. Nosotros somos los encargados de llevar nuestra vida por un camino mejor o peor, y para ello tenemos que ir avanzando poco a poco sabiendo en cada momento que es lo correcto en nuestra vida y que no es lo correcto. Con cada uno de nuestros actos vamos construyendo así nuestra vida hasta que finalmente terminamos de construirla es decir llegamos a la meta.
Así que mi gente ¡Palante como el elefante! que en esta vida todos son retos que hay que superarse asi mismo.
Andrés Fajardo.

Cinthya Martín dijo...

La pequeña frase “Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco”. Nos quiere hacer llegar que nosotros tenemos que cargar con la responsabilidad de aquello que hacemos, o sea de cada uno de nuestro actos, y hacernos responsables de ellos. Que no debemos de ser "imbéciles”, que no debemos de estar buscando bastones para poder estar firmes, que debemos de ser recios por nosotros mismo, debemos hacernos adultos y saber elegir que queremos. La vida depende de cómo la mires, y de la forma que sucedan las cosas. Tenemos que tener una perspectiva de vida muy abierta y aprender a manejar cada una de las olas que nos lleguen. Nosotros somos, lo que elegimos, lo que pensamos; atrévete y transfórmate con cada paso.

ibar dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”,

Este pequeño fragmento nos quiere decir que somos libres, que lo que valla haciendo y construyendo es lo que voy formar, tener.
También como nos va ir como lo estoy haciendo, es como si tuviéremos una caga pero buena y nosotros fuéramos que lo somos el futuro, en esto cae una gran responsabilidad.
Tener libertad tienes sus contras y sus pro , podemos elegir bien o mal, te puedes equivocar sino eliges bien aunque si lo eliges bien tienes que tener cuidado a quien perjudicas para irte transformando poco sin perjudicarte no a ti ni a los que están a tu alrededor para irte formando , construyéndote y poco a poco irlo consiguiendo porque en esta vida todo son reto.

Silvia Garcés dijo...

"Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”.

En el texto de Fernando Savater nos hablan sobre las personas imbéciles, que son aquellas que necesitan un bastón para poder caminar, pero no haciendo referencia a personas con dificultad o a 'viejitos' sino a personas que necesitan apoyarse en cosas ajenas, cosas que no tienen nada que ver con la libertad y la reflexión propia y que perjudican a uno mismo. Estas personas nunca lograrán vivir la buena vida, entendida como una vida de reflexión y conocimiento. Hablamos de un imbécil moral. Lo contrario a ser moralmente imbécil es tener conciencia.

Las personas dependemos de la atención y el esfuerzo da cada cual, cita Fernando en este capítulo. Lo que intenta enseñarnos con esto es que en esta vida, no todo da igual, debemos estar dispuestos a fijarnos en lo que realmente está bien humanamente, dejar de buscar coartadas que disimulen que somos libres y por lo tanto responsables.

También en el capítulo muestra a la persona egoísta como una persona que solo sabe lo que le conviene para vivir bien y únicamente se esfuerza para conseguirlo. También podemos llamar egoísta a la persona que no se ama así mismo porque al final acaba comportándose como su peor enemigo.

Otra idea con la que Fernando nos hace reflexionar es la libertad, ya que cada acto libre que hagamos, limita nuestras posibilidades a elegir y realizar una de ellas.

De la misma manera nos muestra que el remordimiento que sentimos, es causado por el descontento que sentimos con nosotros mismos cuando hemos empleado mal la libertad, es decir lo que hemos hecho en contradicción con lo que de veras queremos como humanos que somos.
Las personas debemos ser responsables con nuestros actos ya sean buenos o malos.

Anónimo dijo...

Daniel Seijas.

Todos los seres humanos somos libres, podemos, en ciertas circunstancias,
elegir entre varias opciones. Normalmente elegimos las opciones con egoísmo, para beneficio propio,
pero se puede ser egoista de varios modos. Está el egoísta que antepone sus necesidades
a la de los demás, pero sin darse cuenta al hacer daño al resto de personas se está "destruyendo"
a si mismo, por lo que realmente no está comportandose de la manera adecuada para lograr la "buena
vida", que se busca con el egoísmo. Después también están los que para comportarse de manera
egoista necesitan actuar de manera beneficiosa para cualquier otro ser humano, no solo para sí mismo,
estos serían los auténticos "egoístas" ya que su "buena vida" también comprende agradar,
aparte de a él mismo, al resto de personas. Luego, en cada circunstancia, elijamos lo que elijamos,
esto nos va a definir y a ayudar a transformarnos en el ser humano que realmente queremos, o creemos
querer (ya que tambien cabe la posibilidad de equivocarnos con lo que queremos).

alfonso puche dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”.
Lo que nos quiere decir esta frase es que tengo que tener cuidado y elegir bien lo que quiero ser en la vida para no ser un "imbécil moral", eticamente hablando. Nuestros actos nos definen, así pues, tenemos que ser responsables pensando cada uno de esos actos que me van a definir como persona a lo largo de la vida para tener esa consciencia o remordimiento tranquilo porque lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad.

Anónimo dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco”.
Esta significativa frase expresa que cada uno de nuestros actos dicen quienes somos.
Todos somos diferentes y por ello hacemos cosas diferentes que nos van a definir,cada uno elige su camino por ello debemos de medir con total precisión lo que hacemos para en un futuro no arrepentirnos porque será muy díficil cambiar lo que ya esta hecho.
Este arrepentimiento arrastra a los remordimientos que vienen de esa libertad que tenemos para tomar la decisión de que hacer y que no hacer ...
¡ Se responsable con tu libertad !, porque lo serio de esta es que tiene efectos indudables(cada acto libre que hacemos limita nuestras posibilidades de elegir y realizar una de ellas).
Queremos ser libres para atribuirnos el mérito de lo que logramos pero preferimos confesarnos 'esclavos de las cirscuntancias' cuando nuestros actos no son precisamente gloriosos y esto no es así,debemos de tener conciencia tanto en cada pensamiento que tenemos como en lo que sabemos que vendrá tras él. Al contrario,si vivimos sin tener conciencia de nada seremos unos imbéciles que cojearán siempre de su ánimo.
La misma idea nos transmite una frase que podemos visualizar en este capítulo "No hay peor castigo que darse cuenta que uno está boicoteando con sus actos lo que en realidad quieres ser" .
Elige bien lo que quieres hacer cada día,esto definirá tu persona.

Anónimo dijo...

Cada uno de nosotros goza continua e irreparablemente siempre de libertad, es verdad que muchas de las circunstancias que ocurren a lo largo de nuestra vida son impredecibles e irreparables, pero dado que la libertad es esa capacidad que me permite actuar por mí mismo de la forma que quiera, puedo decidir propiamente de que manera afrontar y sobrellevar dichas situaciones. Pero claro muchas veces todos sin excepción alguna cometemos actos en la vida de los que una vez después de haberlos realizado invade nuestra mente lo que conocemos como remordimiento de conciencia, es decir que reconocemos que hemos obrado mal, que hemos cometido un fallo.¿ Por qué está mal lo que llamamos malo? Pues por el simple hecho de que no le deja a uno vivir la buena vida que queremos. Y supongo que aquel que no sea ''ímbecil'', en el sentido de tener un poquito de conciencia moral, desde mi punto de vista, y creo que desde el de muchos, hay una gran imbecilidad en suponer que es mejor vivir rodeado de pánico y maldad que ente amor y agradecimiento, que pienso nos inventa, nos transforma y nos construye de mejor manera, ya que teniendo como ya he dicho algo de conciencia nos habremos dado cuenta que los humanos necesitamos para vivir bien, algo que sólo los otros humanos pueden darnos si nos lo ganamos pero que es imposible de robar por la fuerza o los engaños, es decir, respeto, amistad etc, ya que cuando se roba ese algo pierde todo su buen gusto y se convierte a la larga en veneno. En definitiva tras a haber comentado un poco varios aspectos de este capítulo a lo que quiero llegar es que bajo cualquier circunstancia somos responsables de nuestros actos, porque han sido realizados bajo la libertad de cada uno, para bien o para mal, ya que ser responsable es saberse auténticamente libre, como acabo de comentar ahora, con sus pros y sus contras, como todo en la vida, apechugando como suele decirse con lo que ello conlleva, aprovechando al máximo lo bueno, y reflexionando y enmendando lo que se pueda. Por último para concluir con mi comentario me gustaría dejar implícita la siguiente frase: ''No hagas lo que no quieres que te hagan a ti''
Claudia Martel.

Valeria Cabrera dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Valeria Cabrera dijo...

- “Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”

Lo que quiere decir este pequeño fragmento es que; es nuestra responsabilidad la que al elegir lo que yo quiero me cambiara a mí mismo, ya que mis decisiones me van dejando huella, por ello lo mejor es saber escoger bien, viviendo la buena vida y debiendo ser fieles al tipo de personas que hemos elegido ser. Pero no siempre serán mis decisiones las que me harán cambiar sino mis respuestas. Porque tu puedes decidir una cosa ¿pero muchas veces no respondes otra muy distinta a la que habias escogido?. No obstante podemos llegar a ser egoístas pensando en nosotros mismos y no preocupándonos de los demás hasta un punto en el que les fastidiamos, así mismo llegamos a ser moralmente racionales (ya que imbécil puede llegar a ser un término insultante) para suponer que es mejor vivir rodeado de pánico y crueldad que entre amor y agradecimiento. Obviamente nos podemos encontrar con remordimientos que vienen de haber hecho las cosas mal aunque estemos seguros de que nada ni nadie se vaya a enfadar con nosotros. Todos esos remordimientos vienen de nuestra libertad por tanto la estamos empleando mal, pero teniendo en cuenta que las personas responsables estarán dispuestas a responder de sus actos siempre, mientras que las personas egoístas nunca responderán de sus actos, ya que les dará igual los que le suceda a los demás.
Muchas de las veces nos sentimos aislados y queremos ser amados, creyendo que el afecto puede imponerse a la fuerza mediante poder, lo que no saben es que no solo se estarán deformando por fuera sino por dentro. Por ello hay que tomarnos enserio la libertad siendo responsables. Y eso solo se consigue con coraje y esfuerzo.

Omar Torres dijo...

Explica la siguiente frase “Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco”, utilizando como mínimo tres de las ideas que han aparecido en el capítulo VI de Ética para Amador
En el capítulo 7, el último que hemos leído, Fernando Savater nos intenta explicar exactamente eso, que cada uno de nuestros actos influyen sobre nosotros antes incluso de influir sobre lo que nos rodea.
Para aclararse va utilizando distintas ideas. Comienza hablando del imbécil, pero no del imbécil tonto, sino del imbécil moral, aquel que necesita de un apoyo externo y no se basa en su propia libertad. El imbécil moral es aquel que se escuda en las circunstancias, en lo que es ajeno, y no asume su libertad.
Savater afirma que lo contrario a ser imbécil es tener conciencia. Y cuando se tenemos conciencia, podríamos decir que somos “egoístas”, pues queremos darnos a la buena vida.
Pero solo podemos llamar egoísta consecuente al que sabe lo que quiere para vivir bien y se esfuerza por conseguirlo. Y estos no son imbéciles, pues tienen conciencia.
Además, utiliza palabras muy relacionadas con la conciencia, como son la culpa o los remordimientos. Pero, ¿de dónde vienen esos remordimientos?
Los remordimientos vienen de nuestra libertad. Cuando obramos mal, obrando libremente, nos estamos haciendo daño a nosotros mismos, nos estamos estropeando. Por lo tanto podemos decir que los remordimientos son el descontento de haber empleado mal nuestra libertad.
Así que debemos emplear nuestra libertad responsablemente. Y la responsabilidad es saber que cada acto nos moldea. Cuantas más veces obremos bien, nos costará más obrar mal y viceversa.
Por lo tanto, para vivir bien, debemos obrar bien, y cuantas más veces obremos bien, más nos costará obrar mal. Estaremos viviendo bien.

Anónimo dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”
Hay dos formas de ser imbécil , la primera es a la que todos estamos acostumbrados como sinónimo de "tonto", y la otra es ser imbécil moralmente , todos estamos arriesgados a contagiarnos de esta imbecilidad así que tenemos que tener cuidado , hay diferentes tipos , uno de ellos es cuando estamos fuera del mundo que no queremos nada y que todo nos da igual ..
*Un imbécil puede ser tonto para las mates pero se le da muy bien eso de la ética y de la moral, uno nace por ejemplo para la música y otros con duro trabajo tocan algún instrumento , algunos nos cuesta más y a otros menos pero si quieres algo lucha por lo que quieres hay personas que nacen con poca moral pero se les da muy bien las mates ..
eso depende de cada uno , y para no ser imbéciles también hay que respetar y si quieres tener una buena vida has la paz y respeta las personas , no hagas lo que no quieres que te hagan si no quieres que la vida te de con sus palos , .. y trabájate moralmente para que no te tengas que apoyar en ningún bastón recuerda que un bastón es en lo que te apoyas del exterior.
-Amanay Dévora Delgado.

alba saez dijo...

Alba Sáez:
En este capítulo nos quiere transmitir el autor cosas que nunca nos hemos puesto a pensar, es decir,
“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando.Con esto nos da a ver que por mucha libertad que nos dan podemos ser imbéciles a la hora de actuar ya que la buena vida no es solo conseguir tus propósitos sino ser consecuente de tus actos.Osea puedes ser una persona inteligente, con una capacidad suprema(tener unas inteligencias multiples) pero luego en el momento de enseñar como eres puedes ser un imbecíl ya que puedes tenerlo todo con material pero no tener nada con respecto a la hora de vivir.

Sofía Camacho dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco".

Lo contrario de ser moralmente imbécil es tener conciencia y esta conciencia hay que desarrollarla con la práctica; es necesario tener algunas cualidades para apreciar y diferenciar lo correcto de lo incorrecto. Tener conciencia implica que no todo me da igual, valorar si lo que hago se corresponde con lo que quiero, desarrollar el buen gusto moral de manera que rechace ciertas cosas espontáneas y asumir que soy libre y por lo tanto responsable de mis actos y de las consecuencias de ellos. Cada acción que realizo libremente tiene un efecto, me va construyendo, ya que cada camino que elijo hace que rechace otras opciones y ello me va definiendo. Mis actos me van inventando, me construyen.
Cuando empleamos mal esa libertad para decidir nuestros actos, es decir, cuando la utilizamos en contradicción con lo que de verdad queremos como seres humanos aparecen los remordimientos, que son el descontento con nosotros mismos.
Ser responsable es ser libre para asumir las consecuencias de nuestros actos, enmendar lo malo que pueda enmendarse y aprovechar al máximo lo bueno. No son las circunstancias, soy yo el responsable de mis actos.

Sara Álvarez Tavío dijo...

"Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”.

Quiere decir que no solo tenemos que ser responsables de nuestros actos cuando son cosas buenas y atribuirnos el mérito, sino que también debemos serlo cuando cometemos errores, y no poner excusas, solo admitirlos y asumir las consecuencias. Debemos ser responsables y no dejarnos llevar por aquellas cosas irresistibles que acarrean consecuencias y provocan remordimientos, y tener la gallardía o la honradez de asumir tus propias meteduras de pata sin buscar pretextos que te justifiquen. Por ello lo ideal es coger el vicio de vivir bien, para acostumbrarnos a hacer el bien y que cada vez nos cueste menos.

Pablo Trancho Núñez dijo...

A medida que voy realizando mis actos voy conociendo la persona que en realidad quiero llegar a ser,voy marcándome nuevas metas y voy apartándome de la imbecilidad ,teniendo mis ideas más claras .El egoísmo me lleva en cada acción a buscar lo que es mejor para mi por medio de agradar a los demás ,me presento ante ellos con mis hechos que son un reflejo de lo que quiero llegar a ser.Según va transcurriendo mi vida los actos me van transformando ya que tengo la libertad de vivir a mi manera mejorando las cosas erróneas y las que he hecho mal ya que el remordimiento me lleva a ello.

Javier Negrin dijo...

Probablemente, en un principio pensamos que actuar libremente es cosa fácil, es decir, no conlleva peso ninguno ni nada por el estilo. No obstante, si pensamos de ese modo, NOS EQUIVOCAMOS. Hay que saber ser libres. Para ello, debemos ser conscientes de que la libertad, lleva consigo la responsabilidad. Así, dependiendo de cómo actuemos, demostraremos el grado de responsabilidad que cada uno posee. Esto quiere decir que, si solo queremos lo mejor y la mayor cantidad posible estaremos actuando irresponsablemente ya que en este caso se desarrolla el egoísmo. Por último se puede dar el caso en el que después de actuar sintamos remordimientos, los cuales dependen de nuestra propia libertad ya que cada uno es libre a la hora de decidir.

Javier Negrín Déniz.

Marta Mesa dijo...

Explica la siguiente frase “Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco”, utilizando como mínimo tres de las ideas que han aparecido en el capítulo VI de Ética para Amador.
Lo que cierta frase nos intenta transmitir es que los actos que día a día vayamos realizando van poco a poco trazando lo que en sí es nuestra vida. En este capítulo el autor del libro nos refleja esta frase un poco más detallada, ya que nombra algunos aspectos bastantes peculiares…
Nos comienza a hablar de qué es un imbécil y nos extrae los tipos de éstos que hay, como son el que cree que no quiere nada, que todo le da igual, el que cree que lo quiere tener todo, el que no sabe lo que quiere ni se molesta en averiguarlo, el que sabe qué quiere y lo que quiere y el que quiere con fuerza y ferocidad. Lo contrario a ser totalmente imbécil es tener conciencia por lo que hay que saber que no todo da igual porque queremos vivir y además vivir humanamente bien. También nos tenemos que fijar en si lo que hacemos está bien o no, además de a base de práctica, ir desarrollando un buen gusto moral de tal modo que haya ciertas cosas que nos repugne hacer y renunciar coartadas que disimulen que somos libres y por tanto razonablemente responsables de las consecuencias de nuestros actos. Por lo que, ¿Por qué está mal, lo que llamamos malo? Porque a uno no le deja vivir la buena vida que por lo general uno quiere tener. Entonces tendríamos que evitar el mal… ¿con una especie de egoísmo? Normalmente llamamos egoísmo al que solo piensa en sí mismo, y no se preocupa por los demás, hasta el punto de fastidiarles tranquilamente si con ello obtienen algún beneficio. Y también nos comenta el remordimiento, que no es más que el descontento que sentimos nosotros mismos cuando hemos empleado mal la libertar, es decir la hemos utilizado en contradicción con lo que de veras queremos los seres humanos. Por lo que solemos justificarnos y llegar a nombrar lo irresistible, la cual es la palabra clave para estas justificaciones, todos nosotros, cuando queremos dimitir de nuestra responsabilidad creemos en lo irresistible, que es aquello que avasalla sin remedio lo que sea. En cuanto aparece lo irresistible, uno deja de ser libre y se convierte en marioneta a la que no se le deben pedir cuentas. Después de hablar de todo esto, lo que quiero decir es que esta frase se limita a simplemente decirnos que hay que apechugar con las consecuencias de lo que hemos hecho, enmendar lo malo que pueda enmendarse y aprovechar al máximo lo bueno, porque el mundo está lleno de ofrecimiento para descargar al sujeto del peso de su responsabilidad. Por lo que todos los actos y todas esas acciones que decidamos realizar irán dándonos opciones, libertades… que concluirán formando nuestro propio camino, o más simple, que nuestra vida se va construyendo a partir de los actos y elecciones que nosotros tomemos.

Anónimo dijo...

La frase de:
“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”
La puedo explicar con las siguientes ideas:

1-Ser imbéciles, no nos deja ser como realmente somos sino que nos hace escoger actitudes de otras personas que nos sirven de bastón y solo nos hace tropezar una vez tras otra. El ser imbéciles, nos hace no darnos cuenta de las cosas.

2-Ser responsables, es algo bueno de nosotros y que dice mucho a favor nuestro, ser responsables de nuestros actos nos beneficia personalmente, mejorándonos y sacando lo mejor de nosotros. Ser responsable hace que valoremos las cosas y que tengamos en cuenta la consecuencia de las cosas.

3-Ser egoísta y rencoroso, son dos acciones que van ligada, dos palabras parecidas y totalmente negativas. Las dos palabras nos hacen ser peores personas, nos obstaculizan y no nos dejan ser mejores personas.
Francisco Betancort

Nacho dijo...

Nacho López Armas

"Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”.

En el último capítulo que hemos leído, Fernando Savater empieza utilizando unas ideas, el ser imbécil, pero no un imbécil-tonto, sino imbécil que necesita bastón para caminar, es decir, necesita apoyarse en cosas de fuera. Y nos explica los diferentes tipos de imbéciles que hay.
Otra idea que nos da es que todos los seres humanos somos libres de elegir, y que tenemos que ser responsables para elegir entre lo que nos viene bien y lo que nos viene mal.
También ser responsable es ser libre para asumir las consecuencias de nuestros actos.
Para poder vivir bien hay que saber elegir bien.

Cristina Alonso dijo...

"Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco”

En esta frase se puede interpretar que Fernando Sabater intenta decirnos que siempre tenemos la posibilidad de sentirnos orgullosos de nosotros mismo cuando creemos estar haciendo el bien así como de lamentarnos en caso de haber obrado mal, cuando actuamos bien sentimos algo dentro como una recompensa o quizás un premio y cuando hacemos algo mal es como si nos auto castigáramos y esto produce que nos reflejemos en excusas para responder el porqué de dicho acto.

Anónimo dijo...

Todos podemos tomar decisiones ya que podemos disponer de nuestra libertad cuando queramos. Tus acciones, tu manera de actuar en cada una de las situaciones que se te presentan día a día son decisión tuya .Tú eres para elegir lo que quieres o no en un determinado momento pero tienes que tener en cuenta las consecuencias que conllevará tu elección. Con frase podemos llegar a una conclusión “Tu eres libre” y como dice el texto no debes de ser imbécil , es decir, no imbécil en el sentido de ser tonto , estúpido , no , me refiero a que no debes de excusarte en otros cuando tú eres el responsable de tus actos , y así explicamos la primera parte de la frase que viene citada en el libro : “cada uno de mis cactos me va construyendo , me va definiendo , me va inventando. Tu manera de actuar determinara tu ser persona y para ello debes ser responsable, ser consecuente con tus actos, porque como también cita el texto, “al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco” teniendo en cuenta estas dos pautas para actuar de manera adecuada podríamos mencionar una tercera que podríamos resumir como “ no hagas lo que no te gustaría que te hicieran “ . Teniendo en cuenta estas tres pautas podremos crecer como buenas personas , con amplios derechos de libertad. En mi opinión esto es lo que quiere transmitir esta pequeña frase y con tanto significado. Noemi Ortega.

Anónimo dijo...

La frase “Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco” quiere decir:
Que dependemos de factores externos que van ayudándonos a lo largo de nuestra vida a completarnos como personas, el ser humano es malo por naturaleza, un niño es cruel, pero estos factores externos e incluso internos como pueden ser los padres le van ayudando a transformarse en una persona completa.
Como nadies es perfecto y no a todo el mundo se le da bien todo, debemos ser capaces de tener una cualidad principal, pero no podemos centrarnos solo en ella, porque esa cualidad no serviría de nada si no tuviésemos cualidades secundarias.
En este capítulo se habla de la conciencia, por eso se pone como ejemplo a Pepito Grillo, ese pequeño saltamontes que ayuda a Pinocho a hacer las cosas que le van a beneficiar para que en un futuro sea capaz de hacer y diferenciar las cosas solo. Pues eso es la conciencia, digamos que es como una herramienta que nos ayuda a regular los actos inmorales, egoístas...Para transformarlos en buenos actos que nos ayuden a hacer las cosas bien.

Javier García

Anónimo dijo...

Las tres ideas más importantes de este capítulo son:
1. No hay que confundir el término imbécil con otras cosas. Significa el que utiliza bastón para caminar. Hay muchos tipos.
2. Ser moralmente imbécil es tener conciencia.
3. Cómo comportarnos lo podemos elegir al igual manera que podemos elegir como tratar a las personas. Pero una de las cosas que no podemos cambiar es nuestro físico, tal cual nacemos, nos quedamos así para siempre.
María Martín 4ºESO B

Alejandra Tabernero dijo...

Al realizar aquellas cosas las cuales nos llevan a crecer como personas, a veces hay un momento en el que tú no eres quien determina lo que quieras hacer sino son tus propios caprichos los que actúan por ti, es el momento en el que moralmente hablando se le llama a una persona "imbécil" debido a que necesitas como ese "bastón" es decir algo externo para apoyarte. Es ahí cuando aparece en un segundo plano la conciencia, la cual siempre nos va a decir lo que está bien o mal en un sentido más sentimental, es decir la conciencia nos ayuda a repudiar lo que está mal hecho y a ser responsables de nuestros actos. Aunque creamos que por tener conciencia como que se nos quita un poco de libertad, estamos muy equivocados la libertad existe en cada uno de nuestros actos, ya que tenemos la libertad de hacerlo o no, dejando a un lado la conciencia o los remordimientos, los cuales aparecen cuando reflexionamos acerca de nuestros actos o mejor dicho de nuestros malos actos. En general los remordimientos no es más que el descontento que sentimos con nosotros mismos cuando hemos empleado mal la libertad.

Anónimo dijo...

1)Ser imbécil nos destruye por dentro y nos convierte en personas que no queremos ser, definen a un yo, que no quiero ser, que nos hace tropezar una y otra vez y nos hace daño.
2)Ser egoísta y rencoroso son palabras que nos definen negativamente a la hora de ser nosotros mismos, y son obstáculos que debemos superar para llegar a ser quien queremos ser.
3)Ser responsable es un deber del ser humano y que nos define como personas de bien y que somos útiles para la sociedad, ser responsable nos ayuda a valorar las cosas y poder enfrentarnos al futuro con buen pie.
Javier Palomo García 29-10-2014

Sandra Vázquez dijo...

Desde mi punto de vista, esta frase quiere darnos a entender que debemos tener cuidad con nuestros actor y la avaricia. La avaricia a veces nos hace cometer malos actos para llegar a tener o conseguir lo que queremos, pero cuando ya lo hemos logrado y echamos la vista atrás y recordamos nuestros hechos, nos damos cuenta gracias a la conciencia de esos malos actos que nos han hecho conseguir lo que queríamos, pero nos hace sentir mal como personas. También nos quiere decir que según nuestros actos o nuestras decisiones así nos formaremos, es decir, depende de los actos o las decisiones tomadas nos formaremos como personas o así nos verán las personas. Esto no implica que no seamos responsables de nuestros actos porque lo correcto es apechugar con las consecuencias.

Anónimo dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco”

el mas mínimo error se puede determinar hasta todo nuestro destino de modo que cada día tenemos que esforzarnos para poder ser mejor.

Anónimo dijo...

La frases “Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco”
Yo creo que significa que con lo que haces te defines por eso tienes que intentar saber cual va a ser tu destino y que es lo mejor para ti. Cada acción que realicemos siempre va a tener consecuencias que tenemos que asumir ya sean buenas o malas. Lo malo que nos viene desde nacimiento no podemos hacer algo con ellos pero lo que no siempre podemos ser mejores de lo que somos y tratar a las personas bien por que así es como nos ven
Aparecen tres conceptos importantes:
Remordimientos
Responsabilidad
Culpa
Elena González

Dhara Fernández dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy trasformándome poco a poco”: esto significa simplemente que eres responsable de tus actos y tienes que ser responsable.
1 idea: tu eres responsable de tus actos y si los haces mal tienes que ser responsable de decir "si, he sido yo"
2 idea:tu eres responsable de tus actos y si lo hes hecho bien, siempre en ese moemento eres libre de sentirte orgulloso y que te den la enhorabuena
3 idea: cada vez que eres libre de tus actos te vas haciendo mas responsable y vas creciendo como persona

Raquel Torre dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco”
-Todos somos esclavos de nuestros actos, tanto si actuamos bien como si actuamos mal, es algo que nos va formando como personas y podemos elegir como debemos actuar. Son decisiones que las tomamos como libre, pero que nos acaban atando.
-El remordimiento es como un resorte, salta cuando cometemos una acción, es algo que tenemos cuando somos libres, cuando hacemos algo bien decimos que lo hemos hecho libremente y cuando hacemos algo mal culpamos a las circunstancias que no nos dejan ser tan libres como queremos
-Todo lo que hacemos nos está definiendo continuamente, la gente nos quiere no por lo que somos sino por lo que hacemos

Anónimo dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco”
lo que quiere decir:
-los actos de una persona describe como es esta.
-los actitudes que una persona nos dice como se comportan es un día a día.
-la capacidad de elección de cada persona es fundamental para la libertad, aprender a no ser un imbécil que necesite un bastón para poder seguir.
ROCÍO DEL MAR CAMPAÑA CHAMORRO

Anónimo dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco”

Cada acto que hacemos, lo único que no debemos ser es idiotas, si no somos así nos puede fortalecer a nosotros mismos. Por otro lado lo que hacemos nos pueden crear remordimientos, esos remordimientos vienen de la libertad. El significado de "remordimiento" es el descontento que sentimos con nosotros mismos cuando hemos empleado mal la libertad y con los errores nos puede ir fortaleciendo y formarnos poco a poco
A todo esto nos pueden ayudar las personas de nuestro al rededor, por eso hay que tratarlas como personas, no como cosas.

Gema López

Anónimo dijo...

Todos tenemos una conciencia, algunos más desarrollada y otros por desgracia menos. Esta conciencia me ayuda a elegir si lo que hacemos es correcto o no si está bien o está mal. Nos hace reflexionar y gracias a estas reflexiones nos ayuda a crecer como persona a vivir humanamente bien, nos ayuda a repudiar lo que está mal hecho y a ser responsables. Por tanto me voy formar y soy más humano cuando veo que lo que hago está bien, que sé que empleo mi libertad de forma correcta.

Erika Forero

Anónimo dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco”.
-en el texto nos habla del contexto imbécil y esto quiere decir que la persona sabe lo que hace y se va transformando poco a poco.
- cada uno construye lo que hace y eso puede traer consecuencias o no.
- si quiero ser egoísta corro el riesgo que otros lo sean conmigo , por eso no debo elegir eso.

Anónimo dijo...

“Cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando. Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco”.
-en el texto nos habla del contexto imbécil y esto quiere decir que la persona sabe lo que hace y se va transformando poco a poco.
- cada uno construye lo que hace y eso puede traer consecuencias o no.
- si somos egoísta , corremos el riesgo que otros los sean conmigo , por eso no tengo que elegir ser así.
Almendra ugaz